¿Cómo se mide el potencial económico de un país?
Los indicadores más utilizados son el PIB o Producto Interior Bruto, que nos indica el nivel de riqueza total de un país, y el PIB per cápita, que nos muestra el reparto de esa riqueza entre cada persona que habita en ese país o región.
Se trata de ratios tan sencillos que, precisamente por su facilidad de comprensión, periodistas, economistas y políticos los emplean de forma habitual. ¿O tengo que recordaros que, no hace mucho, superamos el PIB de Italia y nos prometieron que pronto alcanzaríamos el de Francia?
Pues bien, en mi opinión estos indicadores son demasiado simples, como he dicho, y no reflejan la realidad del bienestar económico de la población. Las estadísticas engañan y logran confundirnos. Para ilustrar lo que afirmo voy a echar mano de un ejemplo: Si sólo vivimos tú y yo y disponemos de dos pollos la estadística nos dice que cada uno tiene para comer un pollo. Pero, ¿qué sucede si yo me como los dos pollos?
Tenemos que profundizar en el análisis. Busquemos un ratio que acerque el cálculo a pie de calle. Por ejemplo, estudiemos lo que nos cuesta comprar una barra de pan en comparación con el esfuerzo que le supone a un inglés, a un francés o a un italiano, que supuestamente es más pobre que nosotros.
No podemos dejarnos engañar. España ha vivido por encima de sus posibilidades durante muchos años, y si es cierto que nuestro PIB creció de forma extraordinaria, ¿podemos concluir que todos somos ricos? La crisis y la realidad social demuestran todo lo contrario.
La crisis comenzó en el 2008, pero, hasta entonces, nos decían que eramos la envidia en Europa. Mirad este mapa y juzgad vosotros mismos.
El poder de compra de los europeos. Para los miopes: Cuanto más morado sea el color, mayor poder de compra tiene esa zona.
Una imagen vale más que mil posts. Hasta el próximo!